Noticias y otras Publicaciones

Por:  Irving H. Bennett N.


Se visten como pato, caminan como pato, nadan como pato y dicen "cuack".

En un pequeño club en Boquete, como a las diez de la noche, se presentaron hombres luciendo vestidos de fatiga militar, con pistola al cinto y tolete en la mano; enfocaban sus linternas en las caras de los comensales y exigían sus documentos.  Se llevaron a un número de turistas gringos que no portaban sus pasaportes por haberlos dejado en el hotel.  ¡Bienvenidos a Panamá!

Este incidente desató una larga cadena de intervenciones en los blogs de inversiones y turismo en Panamá.  Se pueden imaginar los comentarios y las interminables anécdotas sobre incidentes similares a lo ancho y largo del país.  Esto nos sucede a todos de alguna manera u otra.  Ya es rutina que nos detengan en la Interamericana por ir a 86 o 91 kph.  Conozco a quien ha solucionado el asunto con un "cuara" y a otro que la propina de B/ 20 lo benefició con un reporte completo de dónde había retenes y policías y dónde podía correr sin problema.  Lo cierto es que cada vez que te paran hay los comentarios sobre las ganas de un café o que la calle está dura.  Todo se soluciona con un pase.  ¡Claro, My Name is Panama!

Ésto, algo tiene que ver con el tsunami de crímenes y las promesas de mano dura, con el imbécil control de armas y la creciente xenofobia.  Son los síntomas del resurgimiento del militarismo gangsteril del papá del hijo.  Es que aquí no tenemos idea de lo que es policivo ni de lo que es militar.  Un ejército, con su disciplina y hábito militar, está en función de defender la patria contra agresiones foráneas.  La policía, con su método e indumentaria propia, tiene la función de proteger la vida y la propiedad de los ciudadanos a cuyo servicio están.  En los EE UU la distinción entre policía y militar es clarísima para todos.

Pero por estos lugares los milícos (algo así como micos) piensan que la función de un militar es reprimir a los súbditos del régimen (o partido).


Es que nosotros no tenemos un concepto real de Gobierno.  Nuestros partidos políticos son como la Cosa Nostra de otras tierras.  Allá les dicen "Padrino" al jefe, aquí es el "Líder".  Tanto aquí como allá te cobran para protegerte (de ellos mismos).  Puede que dentro de la Cosa Nostra haya "democracia", pero es para mantener el orden en casa y no perder el control de su territorio, su cosa.

En un sistema ideal todo ciudadano prestaría servicio al Estado y tendría entrenamiento en el uso de armas, en teoría militar y en conocimientos policivos.  Todos tendrían que prestar servicio activo durante un tiempo y luego ocasionalmente, y estar disponible para defender la patria en caso de agresión bélica.  Todos podrían ejercer el derecho y la obligación de detener al delincuente tal como lo consigna la Constitución y a conducir investigaciones por su cuenta o establecer empresas que se dediquen a ello.

Todos los que no hubiesen perdido el derecho al violar las normas, tendrían derecho a portar las armas que por obligación tendrían en casa (como es en Suiza).  Así los ciudadanos podrían ejercer el derecho a defenderse mientras los criminales y delincuentes serían sancionados ejemplarmente si se les encontrase en posesión de armas.  Obviamente la delincuencia quedaría reducida a su mínima expresión y no temeríamos regresar a una dictadura.

Pero, estamos en Panamá.

  Bookmark and Share

ARTICULOS

Artículos recientes

Llegaron los SiSiS

Por: Adonis Sequeira


El alto costo de la negligencia

Por: Bryan Brennan Arrieta


Hacer robando o robar haciendo

Por: Roberto Brenes P.