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31/07/2017

Libertad, ahorro y trabajo duro

Por: Bryan Brennan

Estas son las claves para el desarrollo de una sociedad próspera donde los ciudadanos son libres de construir su futuro y mejorar su calidad de vida basados en el fruto de su trabajo pero ¿Estos son los valores que vemos emergiendo en la nueva generación de panameños?

Vivimos en un país que valora el cortoplacismo por encima de la planificación, la experiencia fugaz sobre el ahorro y que cada vez más delega su rol productivo e intelectual a la intervención gubernamental; Sumado a esto por más de 11 años hemos gozado de un bienestar económico envidiable, mientras el mundo vivía en incertidumbre, Panamá se mantenía creciendo de forma constante trayendo como resultado mayor bienestar y prosperidad para la población, alejándonos de la realidad producto de la crisis económica del 2008 y sus consecuencias, profundizando más estas actitudes en la población.

Esto también trajo consigo una cultura en la que poco se recuerda ya de invasiones, mártires, incertidumbre o escasez, pero se sabe más de entretenimiento, centros comerciales, moda y del último video viral que invadió las redes sociales, esto ha logrado que como país perdamos el enfoque sobre cuál es la realidad en la que vivimos haciéndonos vulnerables ante cualquier crisis, más aún cuando carecemos de una memoria histórica a la cual recurrir para evitar repetir los errores del pasado.

Ante esto es necesario prestar atención e ir ajustando el rumbo a través de la educación, la enseñanza económica y la transmisión de los valores de una sociedad libre, donde los individuos poseen las mejores herramientas para tomar las mejores decisiones, con un gobierno que no subsidia la experiencia de sus ciudadanos, sino que permite los espacios para que el individuo pueda tomar las riendas de su vida y desarrollarse a plenitud.

Libertad, ahorro y trabajo duro, esta es la fórmula para poder construir un país sostenible de individuos libres y responsables que no se deja llevar por ofertas populistas cada 4 años porque su futuro está en sus manos, no en las del político de turno que busca aprovecharse de las necesidades reales para servirse en un cargo público.

También es necesario profundizar en conocer nuestro sistema político, "El robó pero hizo obras" no se va a eliminar de nuestra cultura solamente con la firma de una reforma, ojalá los problemas complejos tuvieran soluciones tan simples;  Terminará cuando valoremos que los medios son tan importantes como los fines entendiendo que la corrupción si bien paga rápido aparentando traer "un bien inmediato" cobra intereses muy altos a la larga por ello es necesario conocer y ejercer nuestro poder como ciudadanos en libertad.

La calidad de la oferta electoral que recibimos cada cuatro años mejorará en la medida en la que empecemos a exigir mejores propuestas no mejores prebendas que esconden bajo una fachada de solidaridad y humanismo su verdadera intención.

A su vez debemos prestar atención a los niveles de ahorro ya que estos son el reflejo de la disciplina que poseemos para afrontar el futuro, sin previsión económica estamos a la merced de cualquier crisis o de cualquier político como mencioné antes.

Esta capacidad de ahorrar solo vendrá como resultado del trabajo duro y honesto que realiza cada individuo produciendo para sí, gracias a un mercado laboral flexible que le permite poner a disposición de otros su talento y preparación.

Si somos una generación que cultiva estos valores sin duda podemos esperar un futuro brillante para Panamá.

El autor es miembro de la Fundación Libertad


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