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04/12/2017

Independicémonos de la ilusión del statu quo “seguro”

Por: Felipe Echandi Lacayo

Noviembre ha llegado a su fin y con él, han terminado las celebraciones que con mucho orgullo y emoción conmemoran la independencia política y jurídica de nuestra república. Año tras año, como sociedad recordamos aquellas ideas, valores y tradiciones que nos han permitido mantener nuestra relevancia como Puente del Mundo. En las escuelas y universidades se analizan y conmemoran en detalle las gestas del pasado. Sin embargo, rara vez dedicamos tiempo considerar, reconocer, y celebrar los valores que permitirán las gestas del futuro.

 

Nuestra importantísima posición geográfica y los beneficios que con ella nos llegan han definido nuestra identidad nacional. Desde tiempos de Justo Arosemena se forjó la nacionalidad panameña como una nacionalidad con vocación de intercambio global. No es casualidad que la frase pro mundi beneficio adorne nuestro escudo y que la construcción del Canal y la recuperación de nuestra soberanía sobre él hayan definido tan fuertemente nuestra historia.

 

Sin embargo, los tiempos están cambiando, y gracias al internet, el mundo físico está siendo complementado con un amplísimo mundo digital. El internet le ha llegado a todas las industrias y esto ha permito el surgimiento de nuevos canales de distribución, nuevos modelos de negocio, nuevas formas de comunicación, nuevos tipos de activos, y verdaderamente nuevos estilos de vivir y trabajar. Con la mitad de la población global conectada a internet –y el resto conectándose a una velocidad impresionante– no podemos darnos el lujo de ignorar el reto de adaptarnos para mantener nuestra relevancia.

 

Dado este cambio tan fundamental que ya muchos hemos sentido, además de celebrar la independencia jurídica y política de nuestra república que se enfoca en el pasado, debemos independizarnos de la idea de que el statu quo es la opción “segura”. Las opciones que tenemos frente a nosotros no son las de mantenernos pasivos o adaptarnos, sino las de adaptarnos o ser desplazados. Sin pretender ser exhaustivo, planteo unas preguntas para reflexionar al respecto:

 

Si administramos algún negocio establecido, ¿cuál es nuestra estrategia para enfrentar la conectividad universal a internet? Entre más digital se hace el mundo, más barato se vuelve competir de forma barata y global y más fácil se vuelve que nuestros clientes accedan a plataformas digitales para acceder a los bienes y servicios tradicionalmente ofrecidos en establecimientos físicos. Si somos taxistas, ¿qué tipo de aplicación estamos usando para proveer un servicio comparable con el de Uber o Cabify? Si somos hoteleros, ¿cómo estamos adaptando nuestros servicios para distinguirnos de Airbnb o para listar nuestras habitaciones en la plataforma? Si somos banqueros, ¿realmente creemos que nuestros clientes dejarán de usar criptoactivos o soluciones fintech para complementar los servicios financieros que tienen? ¿Cómo podríamos mitigar los riesgos asociados a estas actividades sin prohibirlas? Todo negocio en Panamá debería estar considerando su estrategia para afrontar la universalización del internet.

 

Si tenemos alguna responsabilidad en la elaboración o discusión de políticas públicas, ¿qué estamos haciendo para que nuestro país sea atractivo para la actividad digital del futuro cercano y para mejorar la forma en que prestamos servicios públicos? Además de enfocarnos en erradicar la obviamente obsoleta fotocopiadera y notariadera de documentos, ¿cómo estamos posibilitando que en nuestra área de responsabilidad el ciudadano pueda digitalmente comunicarse o cumplir con los procesos existentes?

 

Si somos ciudadanos jóvenes tomando decisiones de carrera, ¿hemos considerado cómo la profesión o actividad que hemos elegido cambiará a corto y mediano plazo? La educación tecnológica es más barata y accesible que nunca. Tenemos acceso gratuito o a muy bajo costo a clases impartidas por las mejores universidades del mundo y a cursos virtuales de todos los temas que podamos imaginarnos. ¿Cuántos de estos recursos ya disponibles hemos accedido en el último mes?

 

En los asuntos humanos, lo único constante es el cambio. Por este motivo, una verdadera celebración de nuestra independencia necesariamente debe incluir la reflexión de cómo independizarnos de la obsolescencia del statu quo para convertirnos también en un Puente del Mundo Digital.

 

El autor es miembro de la Fundación Libertad


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